La plataforma te cobra por clic y te enseña un número de clics. Ese número no te dice si detrás había una persona, ni si esa persona tenía alguna intención de leerte. Para saberlo hay que mirar lo que pasa después del clic, en tu propia web, anuncio por anuncio.
Un clic no es una persona
Entre el clic que cuenta la plataforma y el cliente que quieres hay tres filtros que nadie te da hechos:
- ¿Llegó a cargar la página, o se fue antes?
- ¿Era una persona o un programa?
- Siendo persona, ¿venía a algo o pulsó por curiosidad?
Solo el segundo se puede automatizar del todo; los otros dos son interpretación, y por eso conviene tener un método antes de mirar los números.
Las señales que delatan a un robot
Ninguna sirve sola; juntas, casi nunca fallan:
| Señal | Qué se ve |
|---|---|
| Sin interacción | Ni un desplazamiento, ni un movimiento del ratón, ni una pulsación en toda la visita |
| Permanencia ridícula | Fracciones de segundo, o un tiempo idéntico en todas las visitas |
| Huso horario que no cuadra | El navegador declara un huso de otro continente en una campaña que solo sale en España |
| Patrón de escáner de correo | Varias visitas a la misma dirección en segundos, desde rangos de proveedores de correo o de seguridad, sin nada más |
| Navegador imposible | Versiones antiquísimas, tamaños de pantalla raros o firmas conocidas de automatización |
💡 Truco ninja: la señal más barata y más fiable es la primera. Una visita sin ninguna interacción y de menos de dos segundos no hace falta juzgarla de otra forma: no ha leído nada, sea persona o programa. Filtra por ahí antes de discutir si es un robot.
Los robots legítimos también cuentan (y no son clientes)
No todo programa que entra en tu landing es sospechoso. OpenAI visita
tu página para evaluar el anuncio y el contenido al que lleva, y
documenta sus rastreadores pidiendo que no se bloqueen en robots.txt.
Si tu web los cierra, te estás cerrando a ti mismo.
Ahora bien: esas visitas no son tráfico de campaña. Medido en nuestra propia cuenta la noche del 17/09/2026, la primera que la campaña sirvió, llegaron unas 40 visitas de rastreadores de OpenAI y otras 25 de comprobaciones automáticas de enlaces (las que hace cualquier herramienta que verifica que las URL de los anuncios responden, incluidas las nuestras). Sumadas al tráfico real, el volumen parecía mayor y la calidad, todavía peor.
Filtra las tres cosas por separado: rastreadores conocidos, tus propias comprobaciones y las personas. Si no, la primera semana te dará un retrato falso.
Cómo puntuamos cada visita
En nuestra herramienta cada visita recibe una puntuación de 0 a 100 y a partir de ahí se agrega por anuncio. Estos son los umbrales que usamos hoy:
| Regla | Valor |
|---|---|
| Se considera robot | A partir de 70 puntos |
| No se opina | Con menos de 10 visitas en el periodo |
| 🔴 Alarma | ≥ 50 % de visitas de robot |
| 🟡 Vigilar | ≥ 20 % de robots, o ≥ 60 % sin ninguna interacción |
⚠️ Estos umbrales son PROVISIONALES. Están calibrados con años de tráfico de Google Ads y todavía no se han recalibrado con ChatGPT. Hay un motivo concreto para desconfiar: la app de ChatGPT abre las webs en su navegador integrado, y ahí las visitas cortas y sin interacción son mucho más normales que en un navegador de escritorio. Un rebote rápido en la app no es un robot. Si copias estos números, cópialos como punto de partida y ajústalos con tus propios datos.
Tráfico malo casi nunca es fraude
Esta es la idea que más dinero ahorra: cuando el tráfico llega y no rinde, la explicación casi siempre es mal encaje entre anuncio, momento y dispositivo, no un defraudador.
Nuestro primer día sirviendo, el 17/09/2026, con el objetivo Clics:
| Dato | Valor |
|---|---|
| Impresiones (según OpenAI) | 4.024, casi todas en las apps de móvil |
| Clics facturados ese día (según OpenAI) | 0, y por tanto 0 € de gasto |
| Personas en la web (medido por nosotros, sin robots) | 19 |
| Desde el móvil | 16 de 19 |
| Entre las 2:00 y las 5:00 | 17 de 19 |
| Permanencia (mediana) | 2 segundos |
| Se fueron sin leer nada | 37 % |
| Registros | 0 |
De referencia, ese mismo mes las visitas que llegaban a nuestra web desde redes sociales duraban casi tres minutos con un 10 % de rebote. La diferencia no es sutil.
Y no eran robots: eran personas, en la app del móvil, de madrugada, viendo un anuncio que ofrecía probar un script de Google Ads, o sea una tarea de ordenador y de horario laboral. La decisión, tomada esa misma tarde como experimento con fecha de revisión, fue limitar la campaña a ordenador y horario laboral (L-V, 9:00-18:00). El caso completo, en la lección «Caso práctico en ChatGPT Ads: tráfico de madrugada en el móvil, y cómo pasar a horario laboral y solo ordenador».
Fíjate en el detalle que descoloca: la plataforma cerró el día con cero clics y nosotros medimos 19 personas. Ninguno de los dos números, por sí solo, describe lo que pasó.
Cómo vigilarlo anuncio a anuncio
- Un parámetro propio distinto por anuncio en la URL: sin eso no hay calidad por anuncio, solo un promedio inútil.
- Una fila por anuncio con visitas, % de robots, % sin interacción, permanencia mediana y formularios enviados.
- Mira siempre el volumen antes que el porcentaje: 3 de 5 visitas malas no es una señal.
- Cruza la calidad con el coste: un anuncio barato con tráfico que no lee deja de ser barato.
Lo que te llevas
- El clic lo cuenta la plataforma; la calidad la mides tú, después.
- Sin interacción y menos de dos segundos: no ha leído nada, sea persona o programa.
- Los rastreadores de OpenAI son legítimos y hay que dejarlos entrar, pero no son clientes: fíltralos, y filtra también tus propias comprobaciones de enlaces.
- Nuestros umbrales (robot ≥ 70, mínimo 10 visitas, alarma ≥ 50 %, vigilar ≥ 20 % o ≥ 60 % sin interacción) son provisionales.
- Tráfico malo casi siempre es mal encaje, no fraude: antes de gritar «robots», mira el dispositivo y la hora.